Las magdalenas salieron riquisimas y muy esponjosas pero el sabor a tomate es suavisimo, se nota muy de fondo. Lo bueno es que como el sabor es tan tenue se pueden comer con algo salado, con algo dulce o solas (que es como fueron devoradas la mayoría en mi casa).
Aunque esta pequeña prueba no dio el resultado esperado, estaban ¡de muerte! por eso que las comparto con vosotros.
Ingredientes:
100 gr. de tomate triturado
100 gr. de azúcar
110 gr. de harina
2 huevos
1 dl. de aceite de girasol
1/2 sobre de levadura Royal
sal
Elaboración:
Mezclamos el tomate con el azúcar y los huevos.
Añadimos el aceite y volvemos a batir.
Echamos la harina tamizada, la levadura y la sal y dejamos reposar la mezcla 30 minutos.
Metemos la masa en los moldes de magdalena. Yo he usado unos de papel que me regalaron en el AIG (hace un montón de tiempo, pero aun no los habia usado y ¡¡¡son tan bonitos!!!).
Si los usais de aluminio u otro material no desechable, acordaros de untarlos bien en aceite o mantequilla para que no se pegen y las podais desmoldar bien.
Metemos los moldes con la masa al horno 15 minutos a unos 200ºC.
Espero que os haya gustado.